Para emprender. ¿Cuál es el paso 0?

Antes de leer este post quiero que te hagas las siguientes preguntas, siendo honesto con vos mismo:

  • ¿Pensas que la inteligencia nace con uno o se desarrolla?
  • ¿Cuándo hay un problema lo enfrentas como un reto o lo evitas y lo escondes?
  • ¿Cuándo alguien muy cercano obtiene un logro me siento orgulloso o me siento menos, amenazado?
  • ¿Cuándo alguien hace una pregunta, respondes sólo cuando estás seguro que es la respuesta correcta o te arriesgas a equivocarte, sin estar seguro que la respuesta es la correcta?
  • ¿Cuándo algo nos sale mal pensamos “Esto no es para mí” o pensamos “Voy a intentar de nuevo, pero con mayor esfuerzo”?

¿Listo? ok.

El primer paso no empieza con la idea del negocio, ni con investigar al mercado, el primer paso a emprender tienen que ver con el emprendedor, el individuo, la persona. El paso 0 consiste en nada más y nada menos que adquirir la mentalidad adecuada para emprender.

Carol Dweck, una psicóloga, con muchísima experiencia escribió un libro que se llama “The Mindset” o “La actitud del éxito” en español. Ella comprueba su propia teoría de que existen dos tipos de mentalidades, la mentalidad de crecimiento y la mentalidad fija. Como emprendedores la mentalidad que debemos aspirar tener es la mentalidad de crecimiento, la mentalidad que nos va a llevar a sacar lo mejor de nosotros mismos.   

¿Por qué? Ya les cuento.

Esta mentalidad sostiene que podemos desarrollar cualquier habilidad que nos propongamos, pero tenemos que trabajar duro para esto. Platicando esta semana con Jose Bolaños, me dijo “Es entender que puedo ser lo que quiero ser y convertirme en la mejor versión de mí mismo” ¿Conocen a Jose? Si me preguntan a mí, él es el mejor coach de Liderazgo en Nicaragua. Sencillo.

Bueno, la mentalidad de crecimiento nos dice que tenemos que abrazar a los problemas y verlos como una oportunidad de crecimiento, un reto que si lo superamos vamos a ser mejores que antes. Nos dice también que las personas exitosas nos deben servir como ejemplo, como inspiración y no como amenaza o razón de sentirnos intimidarnos. ¿Han sentido algo así?  Las personas que nos rodean y son cercanas, son las personas que tienen mayor influencia sobre nosotros, retomemos lo mejor de ellas, contagiémonos de sus fortalezas. Aprendamos a aprender de los demás en lugar de alejarlos por sus éxitos.

La mentalidad de crecimiento también explica que los esfuerzos son necesarios para conseguir una meta, no existe el dinero fácil, notas de 100 sin estudiar, o relaciones fructíferas sin inversión de tiempo y afecto. ¡Simplemente no existen! Y tenemos que saber qué el esfuerzo es clave para llegar donde queremos llegar. Sin esfuerzo no hay resultados.  Es aquí donde tenemos que olvidar la pereza o las excusas. Nosotros nos cerramos las puertas abiertas cuando empezamos a poner excusas y no avanzamos.

Aquí comparto una ilustración de las dos mentalidades. Podemos empezar a analizarnos desde cualquier rol en nuestras vidas, como padres, en nuestros puestos de trabajo, como estudiantes, hasta como novios, podemos ver qué tipo de mentalidad hemos adoptado en nuestras vidas y empezar a tomar acción para funcionar con la mentalidad de crecimiento. Les cuento, es común tener una mezcla, es decir un poquito de ambas, situaciones en las que actúo con mentalidad fija y situaciones en las que actúo con mentalidad de crecimiento.

 

 

Si tus intenciones son emprender, te hago estas preguntas para ver si ya diste el paso 0:


¿Estas listos para esforzarte y trabajar duro? ¿Enfrentar retos y obstáculos? ¿Rodearte de gente exitosa y aprender de los demás? ¿Desarrollar tu inteligencia y todas las habilidades necesarias?  Si respondiste  que sí a todas estas preguntas, estás más cerca al siguiente paso.