"¿Qué pasa si compartís tu idea de negocio?" Por Ana Mayela.

Aprende a contar tu idea de negocio

Ana Mayela con emprendedores 360.

Ana Mayela con emprendedores 360.

Aún hoy en día existen varios mitos si deberíamos contar o no sobre un nuevo emprendimiento, nos ponemos en pausa muchas veces por diversos temores, desde que alguien se robe la idea de tu negocio y la ponga a andar hasta que nadie te la crea y mejor nos quedamos calladitos.

Yo en particular llevo unos tres años queriendo implementar algo que me apasiona y es poder aportar de alguna forma a ver más mujeres en el ámbito de la tecnología, como no aterrizaba la idea comencé con un blog de educación en temas varios de la industria entre otras cosas, y como arriba mencione no le conté a alguien más lo quería hacer.

Pero el año pasado salió el programa Emprendiendo 360 de La Fabrica Coworking donde se incubarían ideas de negocio con ayuda de coaches muy calificados para hacerte aterrizar la idea, sin duda era una súper oportunidad y además que contarle tu idea a un formulario web para poder aplicar al programa siempre sería más fácil que a alguien en persona, verdad… Por lo menos así lo sentía en ese momento.

 

Qué pasa si contás tu idea de negocio

 

1. Se vuelve una oportunidad

Si contás tu idea lo que sucede de inmediato es que vos mismo te das la oportunidad de abrir tu propio negocio y crecer, aunque ya sabemos que es un proceso de aprender a medida que se avanza. Sin embargo, con estas decisiones que tomas al principio ves mejor la probabilidad de ese emprendimiento que sueñas con éxito. Mi primera decisión fue compartir mi emprendimiento y así lograr ser parte del programa Emprendiendo 360.

La indecisión es válida, creo que aplique al programa casi al finalizar la convocatoria, pero también de eso se trata si no nos atrevemos nunca veremos resultados.

 

2. Aprendes a absorber todo

Ana Mayela haciendo su elevator pitch ante posibles inversionistas.

Ana Mayela haciendo su elevator pitch ante posibles inversionistas.

Saber escuchar es un arte que los emprendedores debemos tener, poner oído a lo que otros tienen que decir: amigos, familiares, expertos, incluso a veces a uno mismo. En Emprendiendo 360 contamos la idea muchas veces y siempre teníamos algo que anotar, algo que mejorar, tal vez eso que hacía falta en nuestro plan para que nos hiciera clic. La opinión colectiva puede ser un reflejo de cómo reaccionarían nuestros clientes ante el producto o servicio que estamos creando con nuestro emprendimiento, incluso para aprender de los errores.

3. Creas una solución a un problema

Compartir tu idea con varias personas te ayudara a revisar si es atractiva para el mercado, si lo es, estarías resolviendo un problema inmediato lo que te permitirá más fácil tener una base de clientes para tu emprendimiento.

Dicho lo anterior, yo me sentí muy a gusto porque dentro del programa pude revisar si esa pasión por mi idea de negocio era una necesidad que cubrir y cada investigación o feedback recibido fue una manera de ayudarme a crear una marca y un plan de negocio. Cada vez que cuentas tú idea está más cerca de saber a qué problemas se enfrentan tus clientes objetivos y cómo puedes resolverlo.

 

4. Mantenla simple

 

Hay un principio que se celebra en muchas profesiones de tecnología o diseño y aplica para nuestros emprendimientos, revisa tu concepto de negocio para que no se convierta en algo demasiado complicado, mantenlo simple… Aprende a probar tu idea e intenta comenzar con un enfoque pequeño.

En emprendiendo 360 hicimos un plan de negocio, que nos llevó varios meses, pero aprendimos que podemos arrancar con un mínimo producto viable y luego crecer, es válido completamente. Patinamos muchas veces, dándonos en la cabeza porque queremos hacer para ya lo que tal vez estará para un par de años y por eso no arrancamos, pero contar la idea de negocio me ayudo a visualizar como iniciar.



En conclusión, no debes entrar en estrés por quién se pueda dar cuenta de tu idea. Aprende a ser autentico y real, a veces no se logra a la primera porque los nervios comen pero por algo debemos empezar. Mejor tomate el tiempo para capacitarte, para probar tu idea de negocio y así encontrar al mejor equipo que te permita generar verdadero valor a tus posibles clientes y emprendimiento.

Contar mi idea me permitió crecer y lograr hacer networking con profesionales o emprendedores que andamos persiguiendo la misma pasión lo que sin duda ayuda un montón para afinar ese emprendimiento que me apasiona. Gracias al programa Emprendiendo 360, a La Fábrica y a la INICIATIVA DINAMICA por financiar esta iniciativa, espero pronto leerles que van por una segunda ronda de incubación!